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La Gestoría-Asesoría Asconfi es una empresa ubicada en En Sagunto con delegación en Valencia. Dedicada al asesoramiento y gestión de tramites burocraticos de toda indole.
Gestionamos y defendemos a nuestros clientes ante inspecciones de hacienda y de trabajo logrando resultados positivos cuando las condiciones dan lugar a ello, o mejorando los mismos cuando de antemano son negativos.
Contamos con un despacho juridico en Sagunto y otro en Valencia donde nuestro abogado Jorge Artal Zafon, atiende y gestiona con total diligencia y profesionalidad los diversos casos que nos plantean nuestros clientes.
Según Ortega y Gasset, la caza es el conjunto de habilidades a las que un animal recurre para intentar apoderarse de otro que es vitalmente inferior en la escala zoológica. No obstante, para que exista propiamente caza es necesario que la inferioridad de éste no resulte total y absoluta en relación con el animal cazador y que, por tanto, pueda evitar su captura. No es, por ello, primordial en la caza que la pieza sea lograda y, de hecho, no siempre los esfuerzos del cazador se ven recompensados con la captura de la presa. Sólo en estas circunstancias se puede, pues, hablar de la caza como el cúmulo de esfuerzos y destrezas con que el cazador pretende neutralizar los que exhibe el animal para evitar ser cazado.
La caza entendida como deporte implica el sometimiento del hombre a ciertas reglas que garantizan la supervivencia de las especies; entre ellas, la prohibición de cazar en determinados periodos de tiempo, así como la autolimitación de su capacidad destructora, controlando libremente su superioridad sobre ellas, lo que convierte a la caza en una actividad de lo más placentera.
http://www.profes.net/newweb/len/apieaula2.asp?id_contenido=35015
La última esperanza del individuo no es conformarse con que nos van a solucionar nuestros problemas desde el poder político.
Al contrario, la esperanza: viene del inconformismo, la beligerancia, la no aceptación de las imposiciones establecidas por los poderes fácticos y represores que nos dirigen y manipulan un día tras otro, un año tras otro, un siglo tras otro.
Tenemos que gritar “Queremos mas libertad”, “Queremos mas democracia”, “Queremos mas capacidad individual para decidir lo que nos interesa”, “Queremos menos intervencionismo político en la sociedad y la economía”. “Queremos que no nos sigan robando”, en definitiva “Queremos mas Libertad”.
Por: Alberto M. Marco
La última esperanza del individuo, no es que se solucionen las crisis económicas que le destruyen; Dichas crisis son cíclicas y “Teóricamente” inevitables por causas ajenas al ciudadano que las sufre.
No es ninguna esperanza la labor de políticos y sus partidos, porque sus intereses son: La disputa del poder, el acomodo personal y de sus allegados; Doy por hecho con la experiencia del día a día que su función no es más que ser: Los serviles lacayos de la banca, las grandes corporaciones empresariales y sus lobbys de presión, además de sus intereses personales.
“Eso es, así es, el capitalismo” me decía no hace mucho un buen amigo, sindicalista el.
¡Eso no es el Capitalismo¡ le respondí.
Lo que tu defines como capitalismo es otra cosa, que la podemos llamar de muchas maneras, pero nunca “Capitalismo”.
Es el “Mercantilismo” el concepto adecuado para definir la sociedad.
El Mercantilismo, siendo como es, “un manipulado sistema de mercado”, que aún sometido inevitablemente a la ley de la oferta y la demanda, carece totalmente de libertad de mercado, e inevitablemente cae en un escenario de: “Sobre-legislación”, corrupción, fraude, abuso, privilegio de algunos, e injusticia social para la mayoría.
Entendiendo del Capitalismo lo que es: Como la libertad individual y voluntaria de las personas y empresas, a comerciar, intercambiar y contratar toda clase de bienes y servicios, Sin intervención, coacción, obstrucción, traba, o cortapisa, por parte del estado, persona o empresa, y teniendo como limite de dicha libertad: “Al fraude”, “la extorsión”, “el chantaje”, “el abuso” o “la violencia”.
Entiendo también que en un sistema Mercantilista, el Estado interviene en la economía adulterando la libertad de mercado, manipulando la ley de la oferta y la demanda, y no gobierna para los intereses de los ciudadanos y sus negocios. Lo hace para las corporaciones financiero/empresariales afectas y sus intereses, particulares y privados. Da un trato de favor a las grandes empresas que habitualmente financian la actividad política de los partidos gobernantes, en detrimento y destrucción de los intereses de los trabajadores autónomos”Free Lance”, las pequeñas y medianas empresas, y sus trabajadores.
Es por todo lo anterior, que no nos dejemos engañar, que esto que vivimos, es un sistema Mercantilista camuflado de Capitalismo, donde se llama falsamente Capitalistas a Los monopolistas, ¡sí¡, a los oligopolios financieros y sus grandes corporaciones empresariales, con el dinero de todos nosotros, ¡sí, Con tu dinero¡.
Con lo cual: En España, en Europa y gran parte del mundo civilizado <<a nuestra manera de entender>>, hemos pasado de un sistema feudal, donde éramos siervos, y serviles lacayos del aristócrata de turno, al que contribuíamos con el diezmo en una relación de semi esclavitud, para ser lo mismo pero del estado y sus parásitos que nos chupan la sangre día a día…, que se nos llevan mas del 50% de nuestro sudor, esfuerzo y esperanza.
Le esperanza se llama “Libertad”,
La última esperanza del individuo no es conformarse con que nos van a solucionar nuestros problemas desde el poder político. Al contrario, la esperanza: viene del inconformismo, la beligerancia, la no aceptación de las imposiciones establecidas por los poderes fácticos y represores que nos dirigen y manipulan un día tras otro, un año tras otro, un siglo tras otro. Tenemos que gritar “Queremos mas libertad”, “Queremos mas democracia”, “Queremos mas capacidad individual para decidir lo que nos interesa”, “Queremos menos intervencionismo político en la sociedad y la economía”. “Queremos que no nos sigan robando”, en definitiva “Queremos mas Libertad”.
Según nos informa nuestro contacto en nuestra homónima población en las Islas Filipinas, la publicación web: Sagunto Star .
Un catastrófico Tifón ha arrasado con las cosechas y cultivos de la provincia de Pangasinan toda su área perimetral colindante, donde se haya la ciudad de Sagunto la cual ha quedado arrasada por el antedicho y destructor fenómeno de la naturaleza.
500 victimas declaran en las noticias de la cadena informativa filipina “GMA”, por 540 declaradas por la agencia AFP.
181 de las cuales fallecieron en deslizamientos del terreno tras las fuertes lluvias.
Video con las Tristes imagenes resultantes del Tifón: Pepeng
Esta zona tan desconocida por nosotros de las islas filipinas, llamadas así en honor a “Felipe II”, alberga ciudades con nombres tan típicos entre nosotros como además de Sagunto: Burgos, Santa Cruz, La Trinidad o San Mateo.
Las siguientes fotos fueron compartidas con nosotros por cortesia de Gemillaine Baiguen Gaudiano quien valientemente bajo la lluvia las tomó.








La tierra se fracturó a lo largo de la carretera junto a Agat.
Gracias a los fantásticos reporteros destacados en la zona quienes compartieron las fotos con nosotros. (Traducción literal de Sagunto Star)
Una vez mas agradecemos ese gran invento del periodismo que son los blogs. Una nueva manera de periodismo que es tan valido, que está tan junto e inmediato al lugar de los hechos y posee tal agilidad, que resulta incomparable con los medios de comunicación clásicos, aun siendo motivado y producido por la libre e individual iniciativa de las personas.
Muchas gracias por existir.
Alberto M Marco
Ha habido varias destrucciones de Sagunto en sus miles de años de historia; Pero a diferencia de Numancia, Tartesos o Cartago, !Sagunto siempre sobrevivió…¡
Sagunto no solo fue destruida por Aníbal como muchos creen, también lo fue por las invasiones Bárbaras tras la caída del Imperio Romano, hasta el extremo de perder incluso su propio nombre. Se resistió a ser destruida por los asedios perpetrados por el Cid Campeador y las tropas Napoleónicas más recientemente. Ni siquiera significó una destrucción insuperable el desmantelamiento de los altos hornos en los años 80 del pasado siglo; Después de soportar tantas vicisitudes milenarias, este último hecho nos valió a los Saguntinos para poder diversificar y potenciar la poca industria que nos quedó y así resurgir de las miserias pasadas.
Es por ello, que siento con dolor y pesadumbre, la ruin actuación de los políticos dirigentes de mi ciudad, y de ciertas asociaciones politizadas, que están propiciando la peor de las destrucciones: “La autodestrucción” , fundamentándose en un populismo iletrado, demagógico y descerebrado, menospreciando lo valioso de una ciudad !!! Su grandeza a lo largo de la historia, ¡¡¡ y vanagloriando exacerbadamente el que una parte de la ciudad “!Que no pueblo…¡” tenga algunas hectáreas mas de cemento y hormigón, y que demográficamente, la antedicha parte de la ciudad, tenga una insignificante cantidad mayor de habitantes.
Es tan insultante la estupidez argumental que ofende a la inteligencia más exigua e insignificante.
Sería razón de hilaridad para el coeficiente intelectual mas básico, si no fuera por el daño que perpetran a nuestra comunidad hasta el extremo de que el ser Saguntino se convierte para muchos en una razón de vergüenza ajena, más que de orgullo patrio.
El problema ya no es exactamente el anteriormente expuesto, el problema es otro diferente… Y es que con este artificial conflicto, camuflan los reales problemas de la ciudad; Sí, camuflan, la destrucción de la industria y el comercio local con negligentes requisitos y travas administrativas, impuestos y tasas incautatorios, camuflan, el salvaje incremento del paro local, camuflan, los privilegios que conceden a grandes empresas monopolísticas y destructoras del medio ambiente, camuflan, la desproporcionada concesión de edificabilidad que se le hace a un importante banco promotor de viviendas donde lo que faltan son zonas verdes y que siempre le negaron a los demás constructores, en un ¡mal oliente,,,¡ agravio comparativo, y sobre todo camuflan, el latrocinio que significan los alevosamente consentidos, abusos financieros que perpetran los bancos y cajas con intereses incautatorios, y comisiones expoliadoras. Quienes dejan a la gente sin sus propiedades y en la calle impunemente, con el consentimiento cómplice de quienes dicen trabajar para nosotros y defendernos.
Demostrando con ello que no trabajan para la ciudadanía, que son la mano ejecutora y la voz de sus amos, !el oligopolio bancario y las empresas monopolísticas¡.
Hipocresía y cobardía
En el pleno del pasado miércoles el portavoz de SP volvió a atentar contra el honor de Manuel Civera, dos años después de su retirada de la política activa. No es la primera vez ni será la última. Su obsesión viene de lejos y el líder de SP, Jaime Goig, lleva ya muchos años como mercenario al servicio de los que pretenden enfrentar a los ciudadanos, haciendo del insulto y la crispación su profesión.
No voy a tolerar que insulten públicamente a Manolo Civera. Estamos aguantando de todo: en la audiencia en la que se trató el expediente no nos dejaron hablar, nos insultaron e incluso hubo algún intento de agresión. Miembros del equipo de gobierno de SP nos han insultado en los plenos impunemente y además el alcalde, a pesar de nuestras reclamaciones, no ha hecho nada. Desde la prensa han insultado a los ciudadanos de Sagunto, llamándolos gorrones y parásitos, y el alcalde siempre los ha disculpado.
Todo el mundo sabe que los segregacionistas sólo saben enfrentar, mentir y crispar. Yo no estoy orgulloso de lo que les dije en el pleno, pero soy humano y nos provocan siempre, aunque me ratifico en el hecho comprobado que son unos fascistas y no tienen vergüenza. De hecho no han contestado a las graves acusaciones que se les imputó por parte de un concejal al afirmar que detrás de la pretensión de trasladar el mercadillo del paseo marítimo están los intereses de su principal financiador. ¿Qué pretenden, desviar la atención? Esto es lo que tendrían que explicar, porque es un tema muy grave y se ha planteado públicamente en un pleno, como la contratación de personas de su cuerda en los departamentos que gestionan. Actúan como si el Ayuntamiento fuera su cortijo, se dedican a insultar a los ciudadanos y ahora se escandalizan cuando no hago otra cosa que devolverles los cumplidos porque el alcalde se inhibe de mantener el orden. Hipocresía y cobardía. Esta ciudad no podía caer más bajo.
Sin embargo, lo que más me ofende es que pretenden identificar sus posturas sectarias con el Puerto de Sagunto. Desde el Bloc estamos convencidos que los segregacionistas no representan la identidad porteña, es más, son todo lo contrario. Su proyecto se basa en el sectarismo, el clasismo, la cobardía, la mentira, la injusticia, el antivalencianismo, la exclusión, la agresividad, la intolerancia,…
Y respecto a la relaciones no sé a qué se refieren. El Bloc nunca ha tenido relaciones con SP, ni las tendrá nunca. Hasta ahora siempre habíamos evitado que gobernaran, y no sólo porque sean segregacionistas, también porque son impresentables, y nunca hubiéramos imaginado que otros partidos permitieran que gobernara una gente que desprecia e insulta a la mitad de la ciudad. Que les pregunten que cantan en las fiestas patronales y todo el mundo sabrá que clase de gente son. Lo que pasa es que el PP quiere disimular y ellos no, aunque les consienten todo, seguramente porque comparten sus planteamientos.
Ya le hemos dicho al alcalde que ponga orden, aunque dudamos que lo haga porque está muy nervioso. Nosotros no vamos a tolerar que nos insulten sin contestar.
El liberalismo libertario (del inglés libertarianism), es una filosofía política antiautoritaria o libertaria que, partiendo de las mismas bases delliberalismo, afirma la vigencia suprema de la libertad individual (o de primera generación o libertad negativa), es decir, el derecho natural delindividuo sobre sí mismo, cuyo límite no es otro más que el derecho ajeno.
Hay algunas interpretaciones del liberalismo libertario, todas comparten como principio el respaldo de la asociación voluntaria y la propiedad privada, la afirmación de la intrínseca libertad y eficiencia del libre mercado y la mínima intervención estatal -o inclusive nula- en cualquier aspecto de la vida.1 Para los libertarios, toda relación humana debe ser producto de pactos voluntarios y la fuerza sólo puede emplearse legítimamente contra otros de manera defensiva o ante el incumplimiento de un acuerdo (principio de no agresión).
Es importante destacar que la Real Academia Española, establece que el término libertariano no existe, el único válido es libertario.
La palabra liberal libertario requiere de una explicación terminológica para el hispanoparlante. Libertarian, en inglés norteamericano, es lo que los profesores de idiomas llaman un falso amigo, esto es, una palabra engañosamente fácil de traducir, pero que conduce a error si uno no la conoce a fondo. El sustantivo “liberalismo libertario” es menos conocido que “libertario”, que traduce al castellano el término inglés “libertarian” (empezado a usarse con este sentido en inglés en los años 1950).
“Libertarian” se traduce como libertario a secas, pero según el contexto se tiene que diferenciar las diferentes acepciones de libertarismo(anarquismo, liberalismo libertario, socialismo libertario, libertarismo civil, etc.). Comúnmente “libertarian” a secas se entiende como un libertario liberal.
Esta ideología estadounidense del siglo XX es derivada en gran parte del liberalismo laissez faire del siglo XIX (mayormente europeo), como una actualización y reivindicación de éste, por lo que sus partidarios también se hacen llamar “liberales clásicos” y tienen su propio concepto sobre lo que debería significar libertad.
El libertarianismo es una filosofía política que normalmente aboga por la maximización de los derechos individuales, los derechos de propiedad privada lockeana o liberal y el capitalismo de libre mercado; asimismo favorece una ética basada en la responsabilidad individual liberal, oponiéndose al servicio militar obligatorio y a la regulación social por parte del Estado, los cuales entienden reprimen la libertad individual. Aparte de algunos principios básicos que favorecen lo que ellos entienden como libertad personal y el libre mercado, no hay ningún canon oficial de creencias libertarianas. Los libertarianos están en desacuerdo con otros libertarianos en muchos asuntos específicos, como el aborto, las intervenciones militares, etc. Los “libertarianos”, integrados muchas veces en la derecha, sin embargo se desmarcan delconservadurismo, puesto que esta tendencia política contradeciría los principios de libertad del individuo.
No obstante muchos conservadores, especialmente en Estados Unidos, sostienen en mayor o menor medida los postulados liberales en el aspecto económico y de reducción del poder estatal en beneficio del sector empresarial, juntándose en una coyuntura, a estos conservadores se les suele llamar liberal-conservadores. Coyunturalmente hablando, esta facción conservadora y reformista vinculada al liberalismo conservador, es la que se relaciona al denominado neoliberalismo. Sin embargo, y pesar de la asimilación de este sector, doctrinalmente libertarianismo y neoliberalismo no son sinónimos y en según otros sectores libertarianos, no conservadores ni reformistas, en muchos puntos deberían ser antagónicos por sus principios y orígenes.
En sus orígenes de los 60/70 el liberalismo libertario surge como una facción contracultural y antisistema de la derecha, basada en valoresantiautoritarios compartidos con la originaria New Left, como el antiestatismo, aunque diferenciándose en su espíritu individualista pro mercadoy anticomunista. Otro punto en común del libertarianismo con la New Left es la compatibilidad de sus principios de aislacionismo yantiimperialismo respectivamente, por ejemplo ambas tendencias eran originalmente antibelicistas aunque con diferente talante: mientras la nueva izquierda decía “haz el amor y no la guerra”, los libertarianos manifestaban “haz comercio y no la guerra”.
Con frecuencia se concibe al liberalismo libertario como una doctrina de “derecha”, lo cual sin embargo es un error, debido a por lo menos dos razones. En primer término, en cuestiones sociales más que en las económicas, el libertarianismo tiende a ser de “izquierda”. Se opone a la legislación que restringe las relaciones sexuales privadas consensuales entre adultos (e.g., el sexo gay, el sexo no marital, el sexo no convencional), a la legislación que restringe el uso de drogas, a la legislación que impone posturas o prácticas religiosas sobre los individuos, y al servicio militar obligatorio.[1] En segundo término, además de la versión mejor conocida del libertarianismo (el libertarianismo de derecha) existe también la versión conocida como “libertarianismo de izquierda”.
En su rivalidad ética e ideológica con los socialistas y comunistas gran parte de ellos se acercaron coyunturalmente a los conservadores, a pesar de las profundas diferencias de programa, esto dio como resultado un cambio de la identidad libertariana en los 80 hacia una imagen menos rebelde y más moderada y conciliadora, y en algunos casos hasta clasista. Esto porque muchos de ellos suelen ver en la burguesía a la clase social de los hombres y mujeres que sostienen la sociedad occidental y que por tanto promueven la libertad desde su interpretación liberal. Históricamente esta tendencia no sólo se ha opuesto al intervencionismo estatal sino también al movimiento obrero (sindicatos,contratos colectivos, huelgas, etc.), a la distribución del ingreso, y más recientemente al movimiento ecologista, catalogándolos de enemigos de las libertades liberales.
Sin embargo, una notable excepción a esta perspectiva son las tendencias denominadas como libertarianismo de izquierda alejadas tanto delliberalismo conservador como de la defensa incondicional del capitalismo, el libertarianismo de izquierda, más asociado al anarcocapitalismo(rothbardianismo de izquierda) y al mutualismo, en cambio es partidario de trabajar junto al movimiento obrero y al movimiento ecologista teniendo como enemigo común el estatismo, la violencia y el privilegio político-económico, y aportando con soluciones de mercado. Esta tendencia libertariana considera que el elitismo de la facción conservadora del mismo es un producto ajeno a su ideología, proveniente de fuentes no individualistas o sectaristas que resultan funcionales al status quo, lo que denominan libertarianismo vulgar.
El libertarianismo sostiene que inicialmente los agentes tienen propiedad total sobre sí mismos y poseen poderes morales para adquirir propiedad sobre cosas externas bajo ciertas condiciones. Normalmente se le concibe como una teoría de la justicia, en el sentido de los deberes que nos debemos a cada uno. Así entendido, el libertarianismo guarda silencio sobre los deberes impersonales que podamos tener (i.e., deberes para con ninguna persona). El libertarianismo puede entenderse como un principio básico o como uno derivativo. Por ejemplo, se le puede defender sobre una base de utilitarismo o sobre una de contractualismo.2 Sin embargo, talvez principalmente se le puede entender como una doctrina sobre derechos naturales (o incluso como una doctrina sobre el uso de la fuerza no consensual). La primera exposición conocida de algo cercano al libertarianismo es atribuible a John Locke.3 La defensa contemporánea más influyente se encuentra en la obra de Nozick.4
“El liberalismo libertario mantiene que la libertad de una persona para disponer de su cuerpo y de su propiedad privada del modo en que estime oportuno debe de ser ilimitado, siempre y cuando esa persona no ejerza coerción sobre otras personas.” Los liberales libertarios definen “coerción” como el uso de fuerza física, la amenaza de usarla o el fraude, que altere o pretenda alterar el modo en el que un individuo vaya a usar su cuerpo o propiedad. El principio liberal libertario prohibiendo la coerción se conoce como principio de ‘no iniciación de la violencia’ o de ‘no agresión’, y muchos liberal libertario lo consideran como el principio definitorio del cual manan todas sus demás convicciones políticas.
Una forma de ver esto y que seguramente es aceptada por la mayoría de los liberales libertarios es que los grandes capitalistas son quienes mayor poder de influencia tienen sobre los gobiernos nacionales para obtener de éstos acciones que les beneficien y por lo tanto el principio de no agresión es en realidad una garantía de los individuos (débiles frente al poder del Estado) para que la fuerza no sea utilizada contra ellos en beneficio de los intereses más poderosos e influyentes.
Hay anarquistas e incluso mismos libertarianos consideran que hay libertarianos que defienden lo que a veces se denomina liberalismo vulgar y que vendría a ser, según su opinión, el capitalismo monopólico del siglo XIX menos el Estado de bienestar del siglo XX y no un sistema genuino de libre mercado. Por ejemplo Kevin Carson tiene esta perspectiva aunque no tiene esta opinión de algunos libertarianos como Murray Rothbard o Karl Hess.
Es de notar que el liberalismo libertariano doctrinalmente hace una diferenciación tajante entre propiedad meramente poseída cuya legitimidad podría ser discutible y propiedad legítimamente adquirida la cual es indiscutible y soberana. Esto porque el liberalismo libertario no “defiende la propiedad” sino las libertades individuales y dentro de esta la propiedad privada siempre y cuando esta respete el principio de no agresión, poniendo el derecho individual por encima de las consideraciones “legales” de los títulos de propiedad.
Dentro del libertarianismo existen dos interpretaciones sobre los bienes naturales, que forman parte de la misma tradición liberal. Ambos respaldan la propiedad total sobre sí mismo, pero difieren con respecto a los poderes de los agentes para apropiarse de recursos naturales sin propiedad (tierra, aire, agua, etc.). El “libertarianismo clásico” sostiene que típicamente tales recursos pueden ser apropiados por la primera persona que los descubre, que les agrega trabajo, o que meramente los reclama —sin el consentimiento de otros—, y con poco o ningún pago por ellos. En contraste, el libertarianismo igualitario (llamado también “de izquierda”, aunque diferente del anarquista) sostiene que los recursos naturales sin propiedad pertenecen a todos en alguna forma igualitaria, y puede por ejemplo, requerir de aquellos que los reclaman la realización de un pago a los otros como compensación sobre el valor de esos derechos, lo cual puede servir de fundamento para un tipo de redistribución igualitaria.
Como precedente de esta ideología se encuentra el liberal clásico John Locke (1632-1704), quien creía que en el Estado de naturaleza todos los individuos eran libres e iguales. En el Segundo tratado sobre el gobierno civil, Locke afirma que del derecho de propiedad sobre uno mismo deriva la libertad de mezclar el propio trabajo con los recursos naturales para constituir así la propiedad privada. Todo individuo tiene derecho a los frutos de su propio esfuerzo.
Con la publicación del libro Anarquía, Estado y Utopía, Robert Nozick, profesor de la Universidad de Harvard, se convirtió en el principal representante del liberalismo libertariano contemporáneo. Nozick afirma que “los individuos tienen derechos, y hay cosas que ninguna persona o grupo puede hacerles sin violar esos derechos”. Nozick parte de John Locke para justificar un Estado mínimo, encargado solamente de la seguridad y de la justicia. Enseguida, lanza una crítica a la célebre Teoría de la Justicia de John Rawls. Si bien Nozick rechaza las tentativas de garantizar la igualdad de oportunidades en ámbitos distintos del económico, en la actualidad existen novedosas formas de liberalismo libertariano de izquierda como el que postulan los agoristas que exploran esta posibilidad.
Bertrand Russell calificó a su propio punto de vista como “liberalismo libertario” en polémica con el nacionalismo y con el militarismo imperantes durante la guerra fría; aun así esta declaración no se relaciona ni lo ubica dentro del llamado liberalismo libertariano o libertarianismo sino que está relacionado a las simpatías de Russell por el anarquismo.
La relación entre Ayn Rand y el ideal libertariano es compleja, y llena de paradojas.
Por un lado, muchos libertarianos han llegado al libertarianismo tras sentirse inspirados por las novelas de Ayn Rand.
No es casualidad que Jerome Tuccille titulase “Normalmente comienza con Ayn Rand” (“It Usually Begins With Ayn Rand(1972)”) su historia sobre el movimiento antiestatista pro-capitalista liberal (minarquista) durante los 1960 e inicios de los 1970.
Por otra parte, no todos estos jóvenes, aún inspirados emocional e intelectualmente por las novelas de Ayn Rand, se hicieron necesariamente estudiantes de objetivismo. Muchos de ellos incluso buscaron alianzas con la “New Left” norteamericana y con otros movimientos “antisistema”.
Tras la muerte de Ayn Rand, el objetivismo “oficial” del Ayn Rand Institute (dirigido por Leonard Peikoff) ha continuado denunciando al libertarianismo como una ideología dañina. No obstante, el objetivismo “heterodoxo” (o falso objetivismo, según Peikoff) de David Kelley sí ha considerado conveniente la colaboración con libertarianos.
A favor del liberalismo libertario.
En contra del liberalismo libertario.
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es una forma de anarquismo de mercado1 2que promueve el derecho de propiedad privada y el mercado libre capitalista (en el sentido de libre de interferencia estatal) como la forma justa y efectiva de organizar todos los servicios en lo económico,3 y en lo jurídico promueve los contratos voluntarios definidos por la ley policéntricacomo un mecanismo universal para resolver los conflictos, mediante jurisdicciones de justicia yprotección competitivas entre sí.
La interacción social estaría basada en la idea de la soberanía individual y contrato libre, que tendrían como consecuencia lógica el derecho a la propiedad privada sobre uno mismo y sus bienes y la prohibición de la coacción o el fraude en contra de personas y sus propiedades.4 5 A partir de estas premisas, se deriva el rechazo al Estado (como institución que ejerce elmonopolio del poder legitimado) y la adopción del capitalismo de libre empresa en contraposición al intervencionismo estatal, y donde agencias privadas competirían en un mercado de servicios(ley y seguridad incluidos) para los individuos.
El término anarcocapitalismo fue acuñado a mediados de la década de 1950 por el economista Murray Rothbard.6 Otros términos usados por esta filosofía, aunque no necesariamente fuera de los círculos anarcocapitalistas, son:
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Esta corriente económica y política extrae sus ideas principalmente de la escuela económica austríaca,10 y del anarquismo individualista clásico, básicamente del mutualismo pero desechando suteoría del valor-trabajo, sustituyéndola por la teoría del valor subjetivo.11 12
El anarquismo capitalista propone la abolición del Estado (y todo monopolio artificial estatal ya que son financiados por medio de impuestos) y la privatización en libre competencia de toda actividad no-coactiva. Esto es, en manos o en propiedad privada de empresas bajo un régimen de competencia y de libre acceso para la prestación o suministro de cualquier servicio pacífico financiado voluntariamente (incluida la ley y la seguridad). Aboga por la completa desregulación de las actividades personales y económicas no invasivas; y por un mercado autoregulado.
Los anarquistas capitalistas abogan por una sociedad basada en el intercambio voluntario de propiedad privada (incluyendo moneda, bienes de consumo, tierras y bienes de capital) y de servicios con el fin de maximizar la libertad individual y la prosperidad, aunque también reconocen a la solidaridad y a los acuerdos comunales como parte de la misma ética voluntaria.13 Para ellos lo importante es cómo la propiedad es adquirida y transferida; piensan que la única forma justa de adquirir una propiedad es a través del intercambio voluntario (ej. comercio), el regalo o donación o la apropiación original basada en el trabajo, y no la agresión o el fraude.
El anarcocapitalismo utiliza usualmente los siguientes términos.
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El anarcocapitalismo, tal como lo definen Rothbard y otros se basa fuertemente en el principio de origen anarquista y libertario de la “no agresión“:
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, de la que esta se apropie o que “mezcle con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para el sistema entero de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, dar en herencia (y consecuentemente el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad
Murray Newton Rothbard, decano de la escuela austriaca de economía y fundador del anarcocapitalismo,“Law, Property Rights, and Air Pollution” Cato Journal 2, No. 1 (primavera de 1982): pp. 55-99.
Rothbard (1926-1995), uno de los principales teóricos del anarcocapitalismo durante el siglo XX, defiende la tesis de la “autopropiedad” mediante la eliminación lógica de las únicas dos alternativas: que un grupo de personas pueda ser dueña de otro grupo de personas, o que ninguna persona es dueña absoluta de sí misma. Ambas alternativas fallan en producir una ética universal (que es aplicable por igual a todos los seres humanos), es decir, una ley natural justa, capaz de gobernar a todos independientemente de lugar y época. La única alternativa válida entonces, según Rothabrd, es el principio de autopropiedad, que según él es a la vez axiomático y universal.14
En general, se puede decir que el axioma de no-agresión es una prohibición contra la iniciación de la violencia, o la amenaza del uso de la violencia, contra personas (es decir, violencia directa, asalto, asesinato) o contra la propiedad legítimamente adquirida de estas (es decir, robo, fraude,impuestos)15 A la iniciación de la violencia usualmente se le refiere como agresión o coacción. La diferencia entre anarco-capitalistas y otros liberales básicamente se debe al grado de compromiso con este axioma. Los liberales minarquistas, o liberales clásicos, por ejemplo, conservarían al estado (con su agresión inherente) en una forma limitada y con esferas de acción mínimas, cuyas funciones consistirían solamente en las labores de defensa nacional, seguridad y orden interno y legislación y justicia. En contraste, los anarcocapitalistas rechazan inclusive estos niveles de intervención estatal en las instituciones sociales y definen al estado como un monopolio coercitivo de la legislación y el uso legítimo de la violencia, que es el único ente en la sociedad que obtiene sus ingresos por medio de la agresión legal, un ente cuya existencia viola el axioma central del anarcocapitalismo.14
Algunos anarcocapitalistas como Rothbard aceptan el axioma de no-agresión por una moral o justicia natural intrínseca. Es en términos del axioma de no-agresión que Rothbard define el anarquismo, como un sistema «que provee sanción no legal para tales agresiones [contra personas o propiedad]» y «lo que el anarquismo propone entonces es la abolición del estado, es decir, la abolición de la institución regularizada de la coacción agresiva»16 . En una entrevista con New Banner Rothbard afirma que «el capitalismo es la expresión más completa del anarquismo y el anarquismo la expresión más completa del capitalismo».17 Alternativamente, otros como Friedman usan una perspectivaconsecuencialista, en vez de afirmar que la agresión es intrínsecamente inmoral, estos sostienen que una ley en contra de la agresión sólo puede surgir a partir de un contrato entre partes mutuamente interesadas, quienes acuerdan de esta forma abstenerse de iniciar la violencia entre sí.
Para el anarquismo capitalista el axioma de no agresión encuentra aplicación en la libre empresa y su negación en el Estado. Sostienen que el poder estatista es fuente de corrupción, privilegio y agresión, y tiene como eje el monopolio sobre la seguridad y la defensa, y que estos no conforman una categoría de bienes y servicios distintos a los demás y que, por lo tanto y al igual que estos, pueden ser producidos más eficientemente por empresas privadas y por empresas cooperativas.
Sólo el Estado consigue sus ingresos mediante coacción, amenazando con graves castigos a quienes se nieguen a entregarle su parte. A esta coacción se la llama “impuestos”, aunque en épocas de lenguaje menos refinado se la conocía con el expresivo nombre de “tributos”. La contribución es, pura y simplemente, un robo, un robo a grande y colosal escala, que ni los más grandes y conocidos delincuentes pueden soñar en igualar. Es una apropiación coactiva de las propiedades de los moradores (o súbditos) del Estado.
Murray Rothbard, economista, historiador, y teórico político estadounidense anarquista perteneciente a la escuela austríaca deeconomía.[cita requerida]
Una defensa del Estado sostiene que el hombre es un “animal social”, que debe vivir en sociedad, y que individualistas y libertarios creen en la existencia de “individuos atomizados” sin influenciar y sin guardar relación con sus semejantes. Pero no, los libertarios nunca han celebrado individuos aislados como los átomos, por el contrario, todos los libertarios han reconocido la necesidad y de las enormes ventajas de la vida en sociedad, y de participar en la división social del trabajo. La gran non sequitur cometido por los defensores del Estado, incluidos los filósofos aristotélicos y tomistas clásicos, es saltar de la necesidad de la sociedad a la necesidad del Estado.
Murray Rothbard, economista, historiador, y teórico político estadounidense anarquista perteneciente a la escuela austríaca deeconomía.[cita requerida]
El anarquismo capitalista sostiene que las empresas como el resultado de contratos individuales y por tanto una forma legitima y eficiente de organizar a las personas, con la libertad de escoger un competidor o de entrar en la competencia como una forma universal de preservar y promover la calidad de los servicios. Los anarcocapitalistas visualizan la libre empresa como la base de una sociedad libre. Definen el capitalismo de libre mercado como “el intercambio voluntario pacífico” por contraste con el capitalismo de Estado el cual dice que es “expropiación violenta”.18 “Capitalismo”, en el sentido en que los anarcocapitalistas usan este término, es una interpretación neolockeana oanarcolockeana de la propiedad, no debe confundirse con el capitalismo monopólico estatal, el mercantilismo corporativo u oligárquico (economías cartelizadas), el crony capitalism o con las economías mixtas contemporáneas, en las cuales, según los anarcocapitalistas, los incentivos y desincentivos naturales del mercado son distorsionadas por la intervención del Estado.19
Por lo tanto rechazan al Estado basados en la postulado de que los Estados son entidades agresivas que roban la propiedad (a través de losimpuestos y las expropiaciones), inician el uso de la fuerza, son monopolios compulsivos del uso de las fuerzas defensivas o de represión, usan su poder de coacción para beneficiar negocios e individuos a expensas de otros, crean monopolios y restringen el comercio.
Como señaló Kolko, todas las diferentes medidas de regulación federal y el estatismo de bienestar que la izquierda y la derecha por igual han creído siempre que son movimientos de masas contra el “Big Business” no sólo son ahora empuñados por el Big Business, sino que se originaron por el mismo con el propio propósito de pasar de un mercado libre a una economía cartelizada que lo beneficiara. La política exterior imperialista y el estado de guarnición permanente se originó en el Big Business para impulsar la inversión extranjera y los contratos para la guerra en casa.
Murray Rothbard
En cualquier caso, el capitalismo del libre mercado y la Revolución Industrial, mostraron un fuerte ascenso de las energías productivas, un fuerte ascenso que constituyó una revolución en contra del sistema mercantilista del siglo diecisiete y dieciocho. De hecho, el sistema mercantilista es a lo que hemos vuelto ahora. Hay muy poca diferencia entre el capitalismo de estado monopolístico, o capitalismo de estado corporativo, o como se le quiera llamar, en los Estados Unidos y Europa [Occidental] hoy, y el sistema mercantilista de la era de la pre–Revolución Industrial. Sólo hay dos diferencias. Una, es que la principal actividad de entonces fue el comercio, y la de ahora es la industria. Pero el esencial modus operandi de los dos sistemas es exactamente el mismo: monopolio privilegiado, una completa unión en lo que se ha llamado “acuerdo del Estado y la industria”. Un sistema generalizado de militarismo y contratos de guerras, un camino hacia la guerra y el imperialismo. Es el mismo tinglado que caracterizó los siglos diecisiete y dieciocho. La verdadera diferencia clave es que en esa época no existía un gigantesco sistema de representación proporcional (P.R. Apparatus). No tenían una flota de intelectuales que pregonaban a todos lados las maravillas del sistema: como promover el bien común y el bienestar general, es decir, el Progresismo En Acción. Ellos decían: “Es nuestro propósito abusar del público, ¡y lo estamos haciendo!”. En esos tiempos fueron muy honestos. A propósito, es realmente refrescante ir hacia el pasado y leer el material anterior a 1914 y ver la honestidad de ese tiempo.
Murray Rothbard
El capitalismo libertario que proponen los anarcocapitalistas, se asemeja doctrinalmente a una especie de “capitalismo popular”, que se plantea a sí mismo como una ideología individualista y una economía de mercado popular bastante crítica a lo que denominan el “capitalismo realmente existente”, “capitalismo autoritario” o capitalismo de Estado.20
Se teoriza que sin intervención de Estado las grandes corporaciones empresariales se reducirían o al menos serían suplantables en cualquier momento debido a la libre competencia. Es decir, si existe una empresa líder para determinado bien o servicio se supone que deberá ser porque los consumidores así lo hayan decidido o porque el proveedor tiene bajo su propiedad privada el control de los recursos y nunca porque esta situación se haya alcanzado coactivamente, ya sea mediante imposiciones legales o por medio de amenazas o violencia física.
Los anarcocapitalistas apoyan irrestrictamente la honesta propiedad privada de los medios de producción y la libertad de gestionarlos, sin interferencia coercitiva del Estado o de colectivos no estatales.
Por soberanía individual se entiende el derecho natural de cada persona a la propiedad sobre su propio cuerpo, mientras que el principio de apropiación original establece que cada quien es propietario legítimo de todos aquellos recursos sin propietario previo, sobre los cuales haya realizado alguna forma de trabajo. En las palabras de Hans-Hermann Hoppe:
Cada quien es el legítimo dueño de su propio cuerpo físico, así como de todos los lugares y bienes naturales que ocupe y que ponga en uso por medio de su cuerpo, con la única condición que nadie más haya ocupado los mismos lugares o usado los mismo bienes previamente. Esta propiedad sobre los lugares y bienes “apropiados originalmente” por una persona implica su derecho a usar y transformar estos lugares y bienes en cualquier forma que este considere conveniente, con la única condición que como consecuencia no cambie la integridad física de lugares o bienes originalmente apropiados por otra persona. En particular, una vez que un bien ha sido apropiado por primera vez, —para usar la frase de Locke— “mezclando con el bien el trabajo de uno” la propiedad sobre dichos lugares o bienes sólo puede ser adquirida por medio de una transferencia voluntaria —contractual— del título de propiedad de un previo a un futuro propietario
Hans-Hermann Hoppe, economista austriaco y filósofo anarcocapitalista, Rothbardian Ethics, 2002.
Esta es la raíz de los derechos de propiedad en el anarcocapitalismo y donde este se diferencia del anarcosocialismo. Los anarcocapitalistas, al igual que otros anarquistas de mercado, defienden el derecho de cada persona a los frutos de su trabajo independientemente de su necesidad o la de otros. Después de ser creada mediante el trabajo, la propiedad sólo puede cambiar de manos legítimamente cuando es intercambiada voluntariamente (por otra propiedad producida previamente, mediante el trabajo) o cuando es regalada o donada. Las transferencias forzadas, para las cuales una de las partes utiliza o amenaza con utilizar alguna forma de violencia, son consideradas ilegítimas.
La apropiación original le permite a un individuo reivindicar como suya cualquier propiedad “virgen”, incluso la tierra, y poseerla con el mismo “derecho absoluto” con el que posee su propio cuerpo, al mejorarla o usarla. De acuerdo a Rothbard, la propiedad sólo puede surgir legítimamente a través del trabajo, por lo que la apropiación original de la tierra no es legítima simplemente por proclamarlo o por construir una cerca alrededor que la delimite, sino sólo trabajándola (mezclando el trabajo con la tierra) es que se puede legitimizar la propiedad sobre la tierra.
Aunque los anarcocapitalistas son conocidos por defender el derecho a la propiedad privada (ya sea individual o no pública), las propiedades colectivas no estatales también pueden existir en una sociedad anarcocapitalista.21 Así tal como una persona viene a poseer algo sin propietario por la mezcla de su trabajo con ella o de usarla regularmente, muchas personas pueden llegar a ser propietarios de una cosa en común mediante la mezcla de su trabajo en conjunto con ella, en el sentido de que ninguna persona puede apropiarse de ella como propia. Esto puede aplicarse a las carreteras, parques, ríos, y partes de los océanos. El teórico anarcocapitalista Roderick Long da el siguiente ejemplo:
Considere la posibilidad de una aldea cercana a un lago. Es común para los habitantes del pueblo a caminar hacia el lago para ir a pescar. En los primeros días de la comunidad es difícil llegar al lago a causa de todos los arbustos y ramas caídas en el camino. Pero con el tiempo el camino está despejado y toma forma – no por esfuerzos coordinados, sino simplemente como resultado de todas las personas caminando por esa vía día tras día. El camino despejado es el producto del trabajo – no el trabajo de cualquier persona, sino de todos ellos juntos. Si un aldeano decidido a aprovechar los beneficios del camino recién creado levanta una puerta de carga y peajes, se estaría violando el derecho de propiedad colectiva que los aldeanos se han ganado juntos.
Roderick Long
Sin embargo, desde que la propiedad que es de propiedad colectiva tiende a perder el nivel de rendición de cuentas que se encuentra en la propiedad individual en la medida de que hay mayor número de propietarios -o por hacer esa rendición de cuentas proporcionalmente más compleja- los anarcocapitalistas tienen a veces a la desconfianza y tratar de evitar los arreglos comunales intencionales, aunque estos, como se demuestra no entran de ninguna manera en conflicto con su ideología y son más bien una cuestión de criterios particulares.
La privatización, la descentralización y la individualización de la responsabilidad son objetivos anarcocapitalistas. Pero en algunos casos, no sólo proporcionan un reto, sino que ellos mismos lo consideran imposible, establer rutas oceánicas son un ejemplo común de los bienes considerados como de difícil apropiación privada. Lo negativo y que sí entra en contradicción con su ideología es la colectivización estatal o forzada (supuestamente en nombre de la “mayoría”) que fortale el poder y la legitimidad del gobierno, en que las cuentas se rinden a terceros y no entre las partes y no existe responsabilidad particularizada.
Los gobiernos centrales generalmente tienden a abogar por acciones o censura de los contaminadores con el fin de beneficiar al “pueblo” o a la “mayoría”. Sin embargo la economía cartelizada y contaminante de la corporaciones recibe subvenciones gubernamentales (capitalismo de Estado corporativo), tal es el caso de la altamente contaminante industria pesada que obtiene subvenciones jurídicas y económicas de parte de los políticos bajo el argumento de la creación de empleo o de los estímulos a la inversión privada.
La contaminación del aire, el agua y la tierra, por ejemplo, son vistas como el resultado de la colectivización estatal de la propiedad, los bienes naturales cuando son públicos no son mantenidos o renovados por nadie y nadie se responsabiliza por ellos (tragedia de los comunes). Los anarcocapitalistas tienden a coincidir con los ecologistas de mercado en relacionar las tendencias destructivas del medio ambiente con el Estado y sus disposiciones colectivizantes.
La adopción del “capitalismo de libre mercado” (entendiéndolo como propiedad privada, mercado libre en ausencia del derecho estatal) en esta filosofía se apoya originalmente en el cuerpo teórico de la escuela austríaca de economía, tal como fue desarrollado por el economista e historiador estadounidense Murray Rothbard, quien fue el primero en intentar una síntesis de las enseñanzas de la escuela austríaca, las doctrinas del liberalismo clásico y el anarcoindividualismo.22 En el anarcocapitalismo rothbardiano en primer lugar estaría la implementación de un “código legal [libertario mutuamente acordado] que sería de aceptación general y al cual las cortes de plegarían”.23 Este código reconocería la soberanía individual y la no agresión. Esta concepción del anarcocapitalismo se basa en argumentos iusnaturalistas.
Otros, como David Friedman, proponen este sistema por los argumentos consecuencialistas, es decir, la noción que la adopción del anarcocapitalismo produciría mejores resultados que cualquier otra alternativa de orden social y económico. En el anarcocapitalsimo propuesto por David D. Friedman, “los sistemas de leyes se crearán por [buscando] ganancia en el libre mercado”,24 lo cual conduciría a una sociedad libertaria generalizada si no es que absoluta. Rothbard basa sus filosofía sobre las bases de la ley natural absoluta pero también aporta explicaciones económicas de por qué piensa que el anarcocapitalismo es preferible desde un punto de vista pragmático. Friedman afirma que no es un teórico de los derechos absolutos pero que también “no es un utilitarista”, aunque piensa que “los argumentos utilitaristas frecuentemente son la mejor forma de defender los puntos libertarios”.25 Por su parte, Hans-Hermann Hoppe utiliza argumentaciones éticaspara fundamentar su “anarquismo de propiedad privada”,26 y es más cercano a la visión de ley natural de Rothbard. No todos aquellos partidarios de un anarquismo de mercado capitalista se llaman a sí mismos anarcocapitalistas, por ejemplo Wendy McElroy se denomina a sí misma anarquista individualista.27
Son importantes referentes en idioma inglés los estudios de algunos miembros del Mises Institute, el Center for Libertarian Studies, el Journal of Libertarian Studies, el sitio Anti-State.com, StrikeTheRoot.com, Anarchism.net, LewRockwell.com o el del Molinari Institute, el podcastFreedomain Radio, entre otras fuentes.
En idioma español existe un importante referente del anarquismo de mercado, en especial en el siglo XXI, con exponentes contemporáneos de la escuela austríaca como Jesús Huerta y algunos de los analistas del Instituto Juan de Mariana, esto desde España.28 Existe la tesis deMurray Rothbard de que la Escuela de Salamanca en el Siglo de Oro es un precedente filosófico, jurídico y económico de algunas tesislibertarias de mercado, en especial anarquistas.29 Editoriales que incluyen en su catálogo textos del anarquismo liberal son Unión Editorial de España, y Grito Sagrado de Argentina.
Interpretación del siglo XIX del Althing en la Mancomunidad Islandesa, en la cual autores como David Friedman yRoderick Long consideran que existieron elementos de una sociedad anarcocapitalista.
Basados en que el anarcocapitalismo es una teoría o una ideología antes que un proceso real, sus críticos dicen que nunca pasará de ser un ideal utópico. Otros, sin embargo, destacan situaciones reales en donde la protección de la libertad y propiedad individuales fueron voluntariamente financiadas antes que provistas por el Estado a través de los impuestos.
Según David Friedman, “las instituciones islandesas medievales tuvieron varias características peculiares e interesantes; podrían haber sido creadas por un economista chiflado para probar los alcances en los cuales los sistemas de mercado podrían suplantar al gobierno en la mayoría de sus funciones fundamentales”.30Aunque no la califica directamente como anarcocapitalista, Friedman arguye que la Mancomunidad Islandesa entre los años 930 y 1262 presentó “algunas características” de la sociedad anarcocapitalista (debido a la existencia de un sistema legal sencillo, la seguridad era enteramente privada y capitalista), aportando algunas evidencias de cómo una sociedad de ese tipo funcionaría. “Aún cuando el sistema legal islandés reconocía una ofensa esencialmente “pública”, la manejó otorgándole a algunos individuos (elegidos a veces de entre los afectados) el derecho a llevar el caso y recolectar las multas, encajando de esta manera en un sistema esencialmente privado”.30
Según la investigación de Terry L. Anderson y P. J. Hill, el Antiguo oeste de los Estados Unidos de Norteamérica durante el período que va de 1830 a 1900 tuvo similitudes con el anarcocapitalismo ya que “las agencias privadas proveían la base necesaria para una sociedad ordenada donde la propiedad era protegida y los conflictos resueltos”, y que la percepción popular común de que el antiguo oeste era caótico y con poco respeto hacia los derechos de propiedad es incorrecta.31
Para muchos anarcocapitalistas, por ejemplo los vinculados al criptoanarquismo, el Internet sería el ejemplo de una red de jurisdicciones (con algún parecido a la ley policéntrica) y los conflictos se resolverían en base a la ley común (véase la nueva Lex Mercatoria32 ). Sería a su vez la muestra del funcionamiento en orden espontáneo a través de una red distribuída de iniciativas privadas que no necesitan del Estado para funcionar. Muchos de ellos también ven en el software libre/open source la muestra del funcionamiento de un mercado libre, sin restricciones monopólicas del gobierno o monopolio artificial.
Las redes sociales, el conocimiento libre (ej. Wikipedia) son tomados por ellos como metáfora del funcionamiento de la interacción voluntaria (mercado), ya que el conocimiento que manejan las infinitas interacciones entre individuos que se dan cada día en el mundo es muy superior a lo que jamás podrá manejar ninguna institución centralizada (véase: cálculo económico).
El Libertatis Æquilibritas, un símbolo anarcocapitalista, cuyo uso también se ha extendido a otras versiones del anarquismo de mercado
Los autores anarcocapitalistas pueden usar algunos términos comunes en formas diferentes a las usadas por los anarquistas clásicos o en el lenguaje coloquial. En general, el significado de los términos es claro según el contexto de estos autores, pero en ocasiones se pueden producir severos malentendidos, sobre todo cuando se discuten ideas anarcocapitalistas con anarquistas clásicos, en especial con respecto al significado del término “capitalismo” ya que normalmente en las demás existen coincidencias importantes.
Los anarcocapitalistas, generalmente urilizan el siguiente significado para capitalismo y mercado libre, a diferencia del uso que convencionalmente le dan muchos otros anarquistas:
Las críticas al anarcocapitalismo comprenden varias categorías: aquellas que afirman que el anarcocapitalismo no puede funcionar en la práctica; otras que afirman que el capitalismo necesita un Estado coercitivo para existir (según el minarquismo) y que una sociedad puede ser anarquista o capitalista pero no ambas (según el anarcocomunismo); críticas generales sobre moralidad en el capitalismo y el liberalismo que pueden aplicarse al anarcocapitalismo; y las críticas utilitaristas que afirman que el anarcocapitalismo no maximiza la utilidad.
Algunos liberales minarquistas consideran que un sistema capitalista no podría sobrevivir o no sería eficiente sin un Estado público e imparcial, y que todo el sistema jurídico que protege al capitalismo se vería amenazado al existir varios Estados privados compitiendo entre sí. Afirman así que el capitalismo siempre ha necesitado de un Estado de derecho para ser estable.33
El anarcocapitalismo fue criticado por Ayn Rand que era minarquista y Milton Friedman escribió “Aunque necesario para la libertad, el capitalismo solo no es suficiente para garantizarla. Tiene que estar acompañado por un conjunto de valores y de instituciones políticas favorables a la libertad”. Los objetivistas afirman que, en ausencia del Estado, una sociedad anarcocapitalista degeneraría en una “guerra de todos contra todos”. Otros críticos arguyen que el problema de las externalidades hacen que sea impráctico el suministro de servicios de protección en una sociedad anarcocapitalista.
La adopción de un capitalismo irrestricto genera una considerable tensión entre anarquistas capitalistas y anarquistas socialistas. Los anarquistas clásicos, usualmente anarcosocialistas, se diferencian de los anarcocapitalistas por razones culturales/idiosincráticas y terminológicas/conceptuales con respecto a la economía más que por motivos ideológicos (son igualmente antiestatistas y antiautoritariosvoluntaristas).34 Entre las posibles diferencias estaría el escepticismo de algunos anarquistas clásicos a varias propuestas anarcoliberales con respecto al tema de la propiedad, y la adopción de una forma de capitalismo como sistema económico ha causado reacción entre algunos de ellos. Algunos igual sostienen que mientras no exista coacción tanto el socialismo como el capitalismo pueden convivir dentro del anarquismo.35
Sin embargo, y a pesar de que muchos autores reconocen al anarcocapitalismo (véase biblografía), como una forma de anarquismo, aunque no adhieran a este,36 otros anarquistas pertenecientes específicamente al anarcocomunismo no sólo lo cuestionan sino que llegan a rechazar vehementemente el carácter anarquista del anarcoliberalismo, sosteniendo que el “capitalismo” es una forma de coacción, algo incompatible con una sociedad anarquista.37
Muchos anarcocapitalistas, por otro lado, sostienen que el anarcocapitalismo es la única forma verdadera de anarquismo.38 39 Algunos afirman que las formas socialistas de anarquismo son irreales porque requerirían el consentimiento y la benevolencia de todos los integrantes de la sociedad anarquista, mientras que el anarcocapitalismo se supone que surge naturalmente dondequiera que no exista el Estado.40 De todas formas muchos anarquistas de mercado sostienen que de ser voluntarios todos los sistemas pueden convivir en anarquía.41 42
Dos de los más prominentes académicos que han dedicado una reflexión seria a las instituciones legales esencialmente anarcocapitalistas son Richard Posner, que es Juez Federal de Apelaciones y prolífico erudito legal , y el economista William Landes. En su ensayo de 1975 “The Private Enforcement of Law”,43 discuten un previo gedankenexperiment emprendido Becker y Stigler en el cual se propuso que la ejecución de la ley sería privatizada y explican porque consideran que tal sistema no sería económicamente eficiente. Según una respuesta posterior de David Friedman, “Efficient Institutions for the Private Enforcement of Law”,44
[Landes and Posner argumentaban] que el sistema privado tenía fallas básicas que lo hacía inferior a un sistema público ideal excepto por las ofensas que pueden detectarse y castigarse a un costo casi nulo. Admiten que el sistema privado podría ser preferible al poco menos que ideal sistema público que tenemos. Sin embargo argumentan que el predominio de la aplicación privada (de la ley) contra las ofensas que son fácilmente detectadas (principalmente ofensas civiles) y su rareza contra las ofensas que son difíciles de detectar (principalmente las ofensas criminales) sugieren que nuestro sistema legal es, por lo menos a grandes rasgos, eficiente, utilizando en cada caso el más eficiente sistema.
Friedman, sin embargo, prodcede a argumentar que “la ineficiencia que Landes y Posner demostraron en las instituciones privadas de aplicación de la ley que describen pueden eliminarse con cambios menores en las instituciones”.
La siguiente es una lista parcial de obras resaltantes que tratan sobre anarcocapitalismo.
Algunos defensores del anarcocapitalismo piensan que este ha sido tratado en algunas obras literarias especialmente de ciencia ficción. Uno de los primeros ejemplos que exponen es la novela de Robert A. Heinlein The Moon Is a Harsh Mistress (1966), donde el autor describe lo que él llama “anarquismo racional”, aunque no habla sobre el anarcocapitalismo.
Autores cyberpunk y post-cyberpunk fueron fascinados por la idea de la caída de la nación-estado. Muchas historias de Vernor Vinge, tales como Marooned in Realtime, describen sociedades anarcocapitalistas frecuentemente de una manera favorable. En las obras Snow Crash yThe Diamond Age de Neal Stephenson, Jennifer Government de Max Barry, Down and Out in the Magic Kingdom de Cory Doctorow y The Probability Broach de L. Neil Smith, también se exploran las ideas anarcocapitalistas. La representación cyberpunk de estas sociedades puede variar desde lo más sombrío hasta el optimismo más gozoso y no necesariamente implica algo específico sobre los puntos de vista políticos del autor. En particular, Neal Stephenson evita las declaraciones políticas claras cuando es confrontado.45 46
Usualmente considerada una ideología de extrema izquierda, el anarquismo siempre ha incluido una importante fuerza del individualismo radical, desde el hiperracionalismo de Godwin, al egoísmo de Stirner, a los libertarios y anarcocapitalistas de hoy en día.
Brooks, Frank H. 1994. The Individualist Anarchists: An Anthology of Liberty (1881-1908)
[...]cualquier servicio que verdaderamente preste el gobierno podría ser suministrado en forma mucho más eficiente y moral por la empresa privada y cooperativa.
Aunque hay algunas honrosas excepciones que aun abrazan la etiqueta “socialista”, mucha gente que hoy en día se llama a sí misma anarquista individualista son seguidores de de la economía austriaca de Murray Rothbard, y han abandonado la teoría laboral del valor.
Carson, Kevin. Mutualist Political Economy, Preface.
10. ↑ Sobre la legitimidad del anarquismo capitalista como meta e ideal regulativo, un análisis desde la escuela austríaca, por Roberto Dania
11. ↑
Un estudiante y discípulo del economista austriaco Ludwing von Mises, Rothbard, combinó el laissez-faire de su profesor con la visión absolutista de los derechos humanos y el rechazo del Estado que había adoptado al estudiar a los anarquistas individualistas estadounidenses del siglo 19 como Lysander Spooner y Benjamin Tucker.
Blackwell Encyclopaedia of Political Thought, 1987, ISBN 0-631-17944-5, p. 290
12. ↑ En Anarquismo individualista vs. anarquismo comunista y liberalismo libertario, 1981, se anota:
Entonces, si en aquellos días el anarquismo individualista y el comunista tenían tanto en común, ¿existía alguna diferencia real de opinión? Una diferencia real está contenida en los cambios que ocurrieron en el anarquismo individualista en la década de 1950. ¿Qué pasó? En mi opinión, los más importantes cambios pueden ser analizados en referencia a un hombre, Murray Rothbard. Rothbard y el círculo de estudiosos que se reunían en su salón en los años cincuenta -por ejemplo, Leonard Liggio, Ralph Raico, y Ron Hamowy– hicieron algo asombroso. Rothbard tomó tres tradiciones, tres temas que habitualmente hubiéramos considerado antagónicos y los entretejió para producir la filosofía que domina el anarquismo individualista moderno.
La primera tradición era la economía austríaca. Como especialista en economía, Rothbard se volvió un admirador de Ludwig Von Mises y adoptó la economía austriaca, una radical y sofisticada defensa del capitalismo de laissez-faire. La segunda tradición era el anarquismo individualista. Ahora bien, recordemos que Tucker atacó al capitalismo como un robo y aún así fue considerado como un moderado en esta cuestión, al paso que los anarquistas llevaban. El genio de Rothbard radicó en tomar lo más valioso del anarquismo individualista, las raíces teóricas de la “autopropiedad” y la libertad civil radical y liberarlas del exceso de equipaje, la teoría laboral del valor. Él reemplazó esta teoría económica con una radical defensa del mercado libre. El resultado era algo completamente nuevo bajo el sol: un movimiento anarquista que se presentaba como abanderado y campeón del capitalismo. Es difícil imaginar un paralelo a fin de que usted se haga una idea de cuán increíble resulta este híbrido de anarquismo y capitalismo. Imagínese que alguien demostrara no sólo que tanto el psicoanálisis como el conductismo son correctos, sino que siempre lo han sido y además son compatibles. Si usted puede imaginar esto, tendrá una idea aproximada del sabor del descubrimiento. Para bien o para mal, esta defensa moral y sofisticada del capitalismo ha distanciado al anarquismo individualista (norteamericano) del movimiento anarquista general, que todavía considera al capitalismo como un mal de la misma magnitud del Estado, cuando no idéntico al mismo. Cuando usted habla de este tema con un anarquista comunista, si no se torna inmediatamente hostil, expresará un desconcierto absoluto ante tan extraña combinación de creencias.
Wendy McElroy, feminista y anarcoindividualista canadiense
13. ↑ Hess, Karl. The Death of Politics. Interview in Playboy Magazine, March 1969
El capitalismo laissez-faire, o anarcocapitalismo, es simplemente la forma económica de la ética libertaria. El capitalismo laissez-faire abarca la noción de que los hombres deben intercambiar bienes y servicios, sin regulación, únicamente sobre la base del valor por el valor. Reconoce la actividad sin fin de lucro y las empresas comunitarias como versiones voluntarias de esta misma ética. Un sistema de este tipo sería un trueque estricto, con excepción de la generalizada necesidad aceptada de una división del trabajo en el que los hombres, voluntariamente, acepten fichas de valor tales como dinero en efectivo y crédito. Económicamente, este sistema es la anarquía, y con orgullo
14. ↑ a b Rothbard, Murray N. (1982) ‘La ética de la libertad’ Madrid, Unión Editorial. (versión electrónica en inglés)
15. ↑ Rothbard, Murray N. (1973) For a New Liberty Collier Books, A Division of Macmillan Publishing Co., Inc., New York: pp.24-25.
16. ↑ Rothbard, Murray N. Society without a State (pdf) Boletín Libertarian Forum (enero de 1975)
17. ↑ Exclusive Interview With Murray Rothbard The New Banner: A Fortnightly Libertarian Journal (25 de febrero de 1972)
18. ↑ En Un futuro de paz y capitalismo, Murray Rothbard explica:
Para discutir el “futuro del capitalismo”, primero de todo necesitamos determinar qué significa realmente el término “capitalismo”. Desafortunadamente, el término “capitalismo” fue acuñado por su mayor y más conocido enemigo, Karl Marx. Realmente, no podemos depender de esta concepción para su correcto y sutil significado. De hecho, lo que Marx y los escritores posteriores hicieron fue responder a dos conceptos extremadamente diferentes e incluso contradictorios, combinándolos bajo el mismo término. Estos dos conceptos contradictorios son lo que me gustaría llamar “capitalismo del libre mercado” por una parte, y “capitalismo de estado” por la otra.
19. ↑ Adams, Ian. Political Ideology Today. Manchester University Press 2001. p. 33
20. ↑
Ahora creo que la palabra “capitalismo”, si se utiliza con el significado que la mayoría de las personas le dan, es un término que representa una carga (ideoléxica). Para la mayoría de las personas “capitalismo” no significa ni el libre mercado ni el imperante sistema neomercantilista. Más bien, lo que la mayoría de la gente entiende por “capitalismo” es éste sistema de libre mercado que impera actualmente en el mundo occidental. En resumen, el término “capitalismo”, como se utiliza generalmente oculta el supuesto de que el sistema actual es un mercado libre. Y puesto que el sistema imperante es, de hecho, uno de favoritismo del gobierno hacia las empresas, el uso ordinario de la expresión conlleva la suposición de que el libre mercado es el favoritismo del gobierno hacia las empresas. [...] El término “socialismo” está sujeto a una contradicción interna similar, expresa oposición al libre mercado, y la oposición a neomercantilismo, como si estos fueran una y la misma cosa. La función de estos términos (llevaría) a borrar la distinción (existente) entre el mercado libre y el neomercantilismo.
21. ↑ Holcombe, Randall G., Common Property in Anarcho-Capitalism, Journal of Libertarian Studies, Volume 19, No. 2 (Spring 2005):3-29.
22. ↑ “A student and disciple of the Austrian economist Ludwig von Mises, Rothbard combined the laissez-faire economics of his teacher with the absolutist views of human rights and rejection of the state he had absorbed from studying the individualist American anarchists of the nineteenth century such as Lysander Spooner and Benjamin Tucker.” Blackwell Encyclopaedia of Political Thought, 1987, ISBN 0-631-17944-5, p. 290
23. ↑ Rothbard, Murray. For A New Liberty. 12 The Public Sector, III: Police, Law, and the Courts
24. ↑ Friedman, David. The Machinery of Freedom. Second edition. La Salle, Ill, Open Court, pp. 116-117.
25. ↑ Friedman, David D. The Machinery of Freedom. Chapter 42
26. ↑ Hans-Hermann Hoppe “Argumentation Ethics” Retrieved 6 February 2007
27. ↑ Capitalismo versus mercado libre (en inglés), por Wendy McElroy
28. ↑ Impuestos no, drogas y prostitutas sí
29. ↑ In memoriam M.N. Rothbard, véase Raíces salmantinas de la escuela austriaca, por Jesús Huerta de Soto
30. ↑ a b Friedman, David D. (1979) Private Creation and Enforcement of Law: A Historical Case, Retrieved, 12 de agosto de 2005
31. ↑ Anderson, Terry L. y Hill, P. J. An American Experiment in Anarcho-Capitalism: The Not So Wild, Wild West, The Journal of Libertarian Studies
32. ↑ La Lex Mercatoria ha renacido con la globalización
33. ↑ El anarquismo no es una forma de Capitalismo (en inglés) FAQ capitalista
34. ↑
Lysander Spooner y Benjamin T. Tucker son insuperables como filósofos políticos y nada es más necesario hoy que la reactivación y el desarrollo del gran legado olvidado que dejan a la filosofía política [...] hay, en el cuerpo de pensamiento conocido como ‘economía austriaca’, una explicación científica del funcionamiento del mercado libre (y de las consecuencias de la intervención del gobierno en ese mercado) que los anarquistas individualistas pueden incorporar fácilmente en su sistema político y cosmovisión social. Pero para ello, deben tirar el exceso de equipaje inútil del “dinero-rarismo” y reconsiderar la naturaleza y justificación de las categorías económicas de interés, renta y beneficios.
Rothbard, Murray. The Spooner-Tucker Doctrine: An Economist’s View
35. ↑ ¿Cómo sería una economía anarcosocialista?, por Keith Preston
36. ↑ Hay autores que reconocen la existencia de un “right anarchism” (anarcocapitalismo), tal es el caso del sindicalista Ulrike Heider. Otro autor no liberal (aunque tampoco considerado anarquista) es Sean Sheehan (Anarchism); ver Indonesia: Anarchist movie screening and Sean M. Sheehan ‘Anarchism’ Book discussion.Paul Avrich, un importantísimo historiador del anarquismo e invitado habitual del Libertarian Book Club consideró al anarcoliberalismo plenamente parte de la tradición anarquista. Geoffrey Ostergaard es un reconocido anarquista y pacifista que también lo hace.
37. ↑ En el FAQ anarquista, un FAQ de corte anarcocomunista de Infoshop.org, se comenta sobre las divergencias con anarcocapitalistas, Is “anarcho”-capitalism a type of anarchism?
38. ↑
Estas personas [los anarquistas antimercado] son solo socialistas confundidos. Claro, me complace que sean anti-guerra. Sin embargo, a menos que sean pro-mercado, pro-propiedad privada, no tienen ninguna base para oponerse a la situación, ya que el Estado es simplemente el organismo institucionalizado de agresión contra los derechos de propiedad privada. Oponerse al Estado es apoyar los derechos de propiedad, ya que oponerse a la agresión significa oponerse a la invasión de la propiedad. Por el contrario, quienes se oponen a los derechos de propiedad inevitablemente apoyan al Estado u otras formas de agresión.
39. ↑ Anarquismo: Dos clases, por Wendy McElroy
40. ↑ Anarcocomunismo, por Murray Rothbard
41. ↑ Anarquistas de mercado y anarcosocialistas: ¿podemos convivir?, por Gene Callahan
42. ↑ Rothbard, anarcocomunismo e individuo, por Alexander S. Peak
43. ↑ William Landes and Richard Posner. “The Private Enforcement of Law.” 4 Journal of Legal Studies 1. [1]
44. ↑ David D. Friedman. “Efficient Institutions for the Private Enforcement of Law.” 13 Journal of Legal Studies 379. [2] [3]
45. ↑ Mike Godwin. “Neal Stephenson’s Past,Present, and Future; The author of the widely praised Baroque Cycle on science, markets, and post-9/11 America.”Reason Magazine, febrero de 2005. [4]
46. ↑ Roblimo. “Neal Stephenson Responds With Wit and Humor.” Slashdot, Octubre (año no especificado). [5]
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